El Tratado de Joinville fue firmado en secreto el 31 de diciembre de 1584 entre Felipe II, rey de España, y la Liga Católica, representada por Enrique I de la Casa de Guisa de Francia, ambos católicos que no aceptaban la existencia del calvinismo hugonote. Por ello este tratado se proponía fundamentalmente erradicar la herejía en el reino francés.[1]
Disposiciones del tratado
En el tratado:
- Felipe II de España acordó financiar la Liga Católica (50.000 coronas por miembro)[2] y reconoció al cardenal Carlos I de Borbón como heredero de Enrique III de Francia.[3]
- Tras el acceso de Carlos de Borbón al trono francés, volvería a confirmar la Paz de Cateau-Cambrésis.[2]
- El catolicismo sería la única religión permitida en Francia. Aquellos que no se convirtieran al catolicismo serían exterminados.[2]
- Se harían cumplir los decretos del Concilio de Trento.[2]
- Cesarían la alianza franco-otomana y los viajes franceses a las Indias y Azores.[2]
- Las zonas de los Países Bajos cedidas a Francia (Cambrai) por los llamados herejes serían devueltas a España.[2]
Véase también
Guerras de religión de Francia
Enlaces externos
- Text of the treaty (en francés)
Referencias
Bibliografía




